¿Y ahora qué?
Suya era la primera voz que buscaba escuchar cuando ocurría alguna cosa. La primera llamada del año era para Usted. Las buenas y las malas noticias. Las puras tonteras. Todo, y esa magia suya de hacerme sentir que valía para alguien, que era importante y única y sobresaliente. Me hacía sentir valiente, atrevida, buena, capaz. ¿Ahora qué hago?¿Con quién hablo?¿Cómo pierdo el miedo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario